lunes, 16 de junio de 2014

El Linaje del Corazón


"Quién elige el camino del corazón no se equivoca nunca" -Popol Vuh

Perla Crespo-Izaguirre
Sacerdotisa Wiccana

Para mí la Wicca ha sido la mejor decisión de vida que he tomado. Cuando me adentré en ella o más bien la encontré, me enamoré de su libertad, de su invitación a abrazar mi feminidad, a la conexión religiosa con la naturaleza, con la divinidad interior, con los otros, con tus ancestros y con la magia presente en todo lo vivo.

Pero como en todo buen romance, el eros se desvanece pronto, y entonces cuando el ágape te prueba al empezarte a mostrar aquello que no pudiste ver por la ceguera del enamoramiento. Fue entonces cuando me topé con cosas que no me gustaron, y que aún hoy, 12 años después, siguen sin gustarme. Y es que el embelesamiento inicial me hizo olvidar una cosa muy importante sobre la Wicca: es un grupo humano, y en él hay PERSONAS. Ustedes dirán, “obvioooooo”, pero no… Cuando te enamoras no ves lo “OBVIO”.

En fin, me topé con la gente de la Wicca y con las diversas concepciones de la misma. Fue entonces cuando entendí por experiencia propia aquella máxima que descubrí en una de tantas de mis investigaciones sobre mi religión: “cada wiccano es una Wicca distinta”. Y claro, cómo podía ser diferente me expliqué a mí misma  recordándome que estoy en una religión sin teología, lo que para mí fue y es uno de sus grandes atractivos.

No obstante, mi sentimiento y compromiso hacia mi religión es verdadero, por lo cual, aunque tuve mi tiempo en solitario, nunca dejé que la “gente” me apartara de mi camino, gracias a lo cual, lentamente he podido entender y VER en muchos –que no en todos-, un poco de mi sombra, lo que me ha ayudado a estar más consciente de mis visceralidades y miserias, y me ha dado herramientas para ser mejor persona y manejar con más tino al grupo que actualmente dirijo.

Sí, todo muy lindo… peroooo (siempre hay un pero luego de una larga exposición de cosas bonitas, diría un antiguo cliente mío) la cuestión del linaje en la Wicca y la pureza de la tradición que algunos sostienen, es algo con lo que definitivamente no puedo. Creo que es porque en mi cabeza eso suena a una mezcla malsana de la cantaleta cristiana del “Dios verdadero”, junto con la palurda tesis nazi de la “raza pura”. Y es que cuando leo las discusiones que se dan sobre este tema, me hace sentir que estoy frente a la reencarnación de aquellos primeros sacerdotes CATÓLICOS que debatieron en el primer concilio de la iglesia, durante el Bizancio, para saber el sexo de los ángeles, la cantidad de ángeles cabían en la punta de un alfiler y otra sarta de tonterías, de la que derivó la expresión “discusión bizantina” para designar a las conversaciones absurdas y sin sentido.

Leo este tipo de cosas y respiro. Me alejo de la computadora y reflexiono, y lo que alcanzo a ver es que lo tan informados, leído y cultos que yo creía (y hasta presumía) que somos los wiccanos es tan solo una verdad a medias. Como en todo conglomero humano, dentro de nosotros hay quienes se conforman con los libritos de “Wicca para dummies”, o los libros de Wicca a secas, y olvidan leer sobre historia de la religión (de todas), de psicología, o de antropología. Pasan de largo las referencias a Margaret Murray y convierten de esta manera a Gardner en una suerte de Torquemada al que hay que venerar, porque la Wicca Gardneriana y sus hermanitas, son la Wicca “verdadera”.

En pocas palabras, la Wicca a  los ojos de estos wiccanos nos dividimos (qué triste esto) en Wiccanos de Linaje y los WiccaCacri (o mestizos) Sí, tal cual, como los perritos. Y sí, me estoy burlando de esa actitud tan maniquea, tan irracional, tan incongruente y por demás patológica, pero no así –y los que saben leer lo entenderán con claridad- no del linaje, al cual respeto.

Todos los que nos denominamos wiccanos tenemos en mayor o menor medida la enseñanzas de Gardner en nuestra manera de acercarnos a esta manera de religiosidad que él creó. Y fíjense bien lo que digo, “él creó”, porque mucha gente comete el gravísimo error de confundir “WICCA” con paganismo antiguo, o hedgewitchery (brujería) y otras formas antiguas de brujería, lo que solo devela su desinformación e ignorancia del tema. LaWicca es NUEVA señores, y en su concepción tiene parte de conocimiento de la antigua religión, masonería, alta magia ceremonial y mil cosas más. Es decir, es una religión que mezcla (aunque les duela a algunos) muchos conocimientos, y eso es lo que la hace tan rica. 

Ahora bien, quiero dejar muy claro, que aunque creo en la evolución de las cosas (eso incluye la religión) y que no veo para nada “pecaminoso” o “poco wiccano” (ohhh Dioses qué horror), para decirlo en términos usados por los pseudo defensores del “linaje”, que cada wiccano incorpore a su visión de la Wicca algo propio de su tradición mágica familiar, o étnica. No conozco la primera biblia wiccana que lo prohíba, y de existir alguna “biblia wiccana” seguramente Gardner no lo hubiera hecho porque si de algo puedo estar segura es que alguien como él tenía bien claro que el mundo, la magia y la brujería no la inventaron los Celtas, ni los indoeuropeos. 

Así que los puritanos de la Wicca les recomendaría adentrarse más en las sapiencias que rodean a la formación de una religión; abrazar la tolerancia que conlleva nuestras creencias y que se ubiquen en tiempo, espacio, siglo y -a los de este lado del charco-, de continente.

En este particular quisiera pararme. La mixtura de culturas, razas y creencias que entraña nuestra latinidad es absolutamente única y rica. Solo basta mirarnos al espejo, tenemos lo mejor muchos mundos, pero algunis prefieren esconder esto bajo la alfombra, pues tontamente parece avergonzarles. Esto es sencillamente absurdo, infantil, y una vez más, y me disculpan, refleja ignorancia.

La Wicca real, no la del librito, no la practicamos en el ritual estacional y la dejamos en el sitio, sino la que se lleva en el corazón, te invita a identificarte, a respetar y honrar lo que eres, de dónde vienes y a reconocer el legado de tus ancestros. Por eso cuando integras a un ritual como Samhaim, algo tan maravilloso como el pan de muerto o las catrinas; cuando sumas a la festividad de Litha las tradicionales maneras de adivinación que tu abuelita te instaba a realizar en el solsticio de verano (Día de San Juan) o escribes en tu Libro de las Sombras el trabajo con las ánimas de tu familia, no desvirtúas a la Wicca, muy por el contrario, honras el linaje más importante que como individuo posees: el de tu propia esencia, el que vino contigo, el de tus ancestros.

Yo trabajo con una diosa celta, y siento que mi esencia se conecta con la suya, pero soy orgullosamente latina, y por eso la esencia de mi amada Brighid existe y se enriquece en mí tamizada por mi sustancia, por mi herencia familiar, por mi conocimiento y por el tiempo en el que vivo. La Brighid que habita en mí es distinta a la que está y vibra en una sacerdotisa de ella en Escocia, en EEUU, en Argentina o en Bolivia, ¿y quién puede decir qué una es verdadera y la otra no? ¿Quién?
Así que, el que éste libre de mestizaje que lance la primera piedra… que con gusto se la devolveré envuelta en un libro que lo libere de la ignorancia.

Ahora bien, una cosa es tener una visión propia de la Wicca perteneciendo a una tradición, y algo muy distinto es tomar la palabra Wicca como paraguas para apalancar creencias que de otro modo serían execradas. Yo no soy quien va a lanzar la primera piedra a la Wicca Luciferina, Wicca Angelina, Wicca Robotina y para usted de contar. Cosas por el estilo me han comentado y he leído en muchas partes. 

Digo que no soy quien porque no me he metido en ellas, no visto sus rituales o hablado con sus practicantes, por lo tanto, y por respeto al derecho ajeno a creer en lo que se le da la gana, como pido que se me respete a mí, no diré qué eso “no es Wicca”, pues eso sería como si yo “reprendiera” a esa gente en el nombre de Gardner, al más puro estilo de mi abuela evangélica.

Lo que si me gustaría dejar en claro, para cerrar este muy largo post, es que en mi OPINIÓN no es WICCA:

-Lo que te resta poder. Los wiccanos no ponemos por encima de nosotros a nadie, no necesitamos a un tercero para comunicarnos con los dioses. No obstante, esto no quiere decir que en los covens o tradiciones no haya jerarquías. Ningún maestro real de WICCApuede decirte que te quitará tus guías; o te dirá que tal o cual dios o diosa requiere de ti un sacrificio; o que dejaste de ser wiccano.
-Lo que te desconecta. La WICCA real te crea un cable a tierra en cuanto a tu conexión con tu lado femenino y masculino, y con tus ancestros. Cómo puedes honrar al Dios/Diosa afuera si no los honras dentro de ti, como puedes llamar a tus ancestros a que te protejan si no les rindes tributo y los reconoces.

-Lo que te libera de la responsabilidad. En esta religión no hay tal cosa como oración, ritual o sacrificio que te libere de las consecuencias de tus actos. No por nada la nuestra es la religión del beso y el látigo.

Por lo pronto, solo puedo decirles que soy wiccana de tendencia Reclaiming, crecida bajo el amparo de la Wicca Latina (gracias por ello Odin) y seguidora y militante del mejor linaje que existe… el del corazón.


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miércoles, 11 de junio de 2014

LA INICIACIÓN: UN COMPROMISO HECHO DESDE EL CORAZÓN, POR PERLA CRESPO IZAGUIRRE



Escribo este post luego de las vivencias que he tenido en los últimos tiempos con mis dedicantes próximos a iniciarse. Miedos, tropiezos, preguntas y mucho de autoconocimiento es lo que conlleva este rito de paso que marca una transformación, un renacer, un vuelco a un nuevo enfoque sobre el papel que cada quien tiene dentro de la magia”.

El pasado Imbolc cerré un ciclo de un año y un día junto que 9 brujos que están próximos a ser presentados ante la comunidad wiccana como nuevos sacerdotes y sacerdotisas de los dioses. Al abrir la #Formación26Lunas -que este año se transformó en 13- no tenía mayor expectativa que la de compartir conocimiento y ayudar a otros a recobrar su poder y despertar el “awen” que tienen escondido tras una maraña de miedos, falsas percepciones y hasta mordorra. 

 Demás está decir que el tiempo se me fue volando, y con su pasar pude ver como mis “aprendices” tomaban en cada clase, en cada ritual más y más fuerza. Los que casi no hablaban hoy hay que darles dos patadas para que se callen, y los que tenían miedo escénico, ya se manejan dentro del círculo con fluidez y a sus anchas. ¿Qué les puedo decir? Soy una madre orgullosa de sus pollitos. Lo que quizás ellos no sepan en las grandes alegrías e importantes lecciones que me han dado. Incluso los que no terminan con nosotros el proceso, los que se quedaron en el camino me regalaron algo importante que sintetizaré como la gran oportunidad de apoyar procesos -de cerca y lejos- de todo tipo: sexuales, de familia, de pareja, de trabajo, etc. Esto para mí significó una gran fortuna que agradezco a los dioses, y especial a Brighid por brindármela, pues no hay nada placentero que sentir que pudiste apoyar a otros a ser mejores.

Hoy tras clases, sabbats y esbats juntos mis muchachos están a las puertas de tomar su primer compromiso, la iniciación que los hace responsables de sí mismos como brujos. Sé que para muchos esta parte del proceso les ha sido antipática, ruda, fastidiosa y hasta angustiante, pero esta preparación -corta y nada complicada en comparación con las de otras tradiciones- no es más que una manera de hacerles mirar hacia dentro, usando la luz del arcano del Ermitaño y autocuestionarse su interés en este camino.

Por razones más que obvias no hablaré de la iniciación de esta tradición en este post, pero lo que si diré es que como en todo buen ritual de paso se le plantea al dedicante una serie de pruebas con las que comprobará si es apto o no para formar parte del círculo mágico. De hecho, hay muchos sacerdotes que no inician sino a muy pocos de sus dedicantes, a pesar de que estos hayan pasado completos el año y el día reglamentarios. Esto no responde al mero capricho. En este ritual el iniciador crea un vínculo con el iniciado, un vínculo mágico, energético que los unirá en las buenas y las malas, por lo tanto hay que ser selectivo y en extremo receloso. Por eso las pruebas, por eso las exigencias. 

No obstante, que no puedas con una prueba o que no comulgues con una exigencia no te hace más o menos perceptivo o brujo y no quiere decir que éste no sea tu camino. Lo que muy probablemente quiera decir es que no es tu momento, que necesitas aprender más y que tu alma debe abrirse a otras experiencias para poder dar el paso “en perfecto amor y perfecta confianza” hacia esa importante responsabilidad que significa entablar un compromiso contigo mismo/a. Tómalo como una prueba de manejo que no pasaste, porque en el fondo eso es. Todo brujo maneja energía y solo los buenos conductores, los que tendrán en cuenta las señales -bien sea porque las conocen o porque sienten que algo significan- y se hacen responsables de las consecuencias de sus despistes/ imprudencias/ impulsos/ impericia son los aptos para estar al frente a esta manera de mover energía fuera de sí. Ten por seguro que la Diosa te llamará de nuevo, cuando estés completamente apto, cuando tus sentidos estén donde deben estar y cuando tu corazón esté verdaderamente comprometido a caminar su senda.

Autor: Perla Crespo Izaguirre,
Sacerdotisa Wiccana


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